El intercambio de criptomonedas Binance completó el 31 de octubre de 2026 la restitución del 90 % de los fondos sustraídos en el ataque que sufrió el 29 de octubre de 2026, valorado en 6.300 millones de dólares. La compañía prevé reabrir las retiradas de fondos el 1 de noviembre de 2026 tras haber alcanzado una tasa de reemplazo previa del 80 % durante el 30 de octubre de 2026. La dirección de la plataforma comunicó que asumirá la totalidad de las pérdidas financieras directamente sin repercutirlas en los saldos de los clientes.
Los saldos de los usuarios en bitcóin (BTC), ether (ETH) y otros ocho criptoactivos ya cuentan con un respaldo íntegro según las declaraciones publicadas por Binance en la red social X. El 10 % restante de los activos sustraídos corresponde a tókenes de baja liquidez, cuya adquisición en el mercado requiere plazos más amplios. Para absorber este impacto, la empresa apartó 6.340 millones de dólares el 30 de octubre de 2026, de los cuales 5.000 millones corresponden de forma directa a las criptomonedas afectadas por la intrusión.
Cobertura con tesorería corporativa y fondos de garantía
Un portavoz de Binance confirmó a Cointelegraph que la restitución de los saldos se financia mediante una combinación de la tesorería corporativa, una disposición parcial del Fondo de Activos Seguros para Usuarios (SAFU, un fondo de reserva para emergencias) y una fracción de su fondo de seguros de futuros. La compañía afirmó que este fondo de derivados mantendrá un capital por encima de los requerimientos mínimos exigidos por sus modelos de gestión de riesgos. No obstante, el portavoz no detalló el porcentaje exacto aportado por cada mecanismo ni el volumen mínimo obligatorio del fondo de cobertura.
La adquisición del 10 % restante continúa ejecutándose a través de compras en el mercado abierto y acuerdos extrabursátiles (OTC, operaciones bilaterales pactadas de forma directa al margen de los libros de órdenes públicos). La plataforma precisó que estos activos con menor profundidad de mercado conllevan procesos de adquisición más lentos para evitar distorsiones severas en sus cotizaciones. Binance tampoco ha precisado de forma oficial la cantidad exacta de activos robados que la empresa ha logrado recuperar por vías directas.
Atribución a TraderTraitor e intervención de emisores
La firma de análisis forense en cadenas de bloques TRM Labs atribuyó la autoría de la sustracción al colectivo de piratas informáticos TraderTraitor, vinculado al Gobierno de Corea del Norte. La brecha registrada el 29 de octubre de 2026 representa la mayor sustracción de capital en la historia de la industria criptográfica por volumen financiero. Los atacantes intentaron transferir miles de millones de dólares antes de que los emisores de activos pudieran activar contramedidas en las redes descentralizadas.
En respuesta a la emergencia, los emisores de monedas estables Tether y Circle bloquearon de forma conjunta cerca de 3.000 millones de dólares en activos vinculados a las direcciones sospechosas. Esta congelación de fondos responde a iniciativas de coordinación intersectorial y se gestiona al margen del plan de compra ejecutado por Binance para restituir los balances. Las acciones de inmovilización no reducen de manera automática el déficit contable del exchange hasta que se resuelvan los procesos técnicos y judiciales pertinentes.
Auditoría externa y verificación criptográfica de reservas
La firma de seguridad informática CertiK advirtió a Cointelegraph de que requiere información adicional para auditar y verificar los 5.000 millones de dólares que Binance asegura haber adquirido en activos de sustitución. Binance publicó una instantánea de reservas preliminar tras estas demandas, pero admitió que la prueba criptográfica completa sigue en fase de cálculo. La generación de la prueba de conocimiento cero (un protocolo criptográfico que permite validar la veracidad de la solvencia sin revelar claves privadas ni saldos detallados) demanda entre 40 y 50 horas continuas de computación debido a la carga de procesamiento requerida.
El restablecimiento del servicio de retiradas el 1 de noviembre de 2026 constituye el siguiente hito operativo para evaluar la estabilidad de la plataforma tras el incidente. La atención del sector queda fijada en la publicación definitiva de la prueba matemática de reservas que confirme la posesión física de los fondos declarados y en la adquisición final del 10 % de los tókenes de baja liquidez.


